Alimentando mi chispa de luz

En búsqueda de la sanación integral

Ya casi termina el mes de Abril… y este mes sin duda pasará como el más importante que he vivido hasta ahora en términos al camino de mi recuperación.

Hace 6 semanas conocí a una persona, con la cual, a pesar de ya haber trabajo y tratado con ella a distancia desde hace casi 2 años, fue hasta ahora que pude tener un contacto más directo, a los pocos minutos de plática me sentí con una confianza y paz que me abrí completamente contándole por el proceso en el que me encontraba (en ese momento aún con cierta apatía y pérdida de la pasión que siempre me ha caracterizado producto del mismo tratamiento)

A los 2 días de estar en comunicación y trato sentí una gran conexión con ella, después comprendí que se trataba de un “alma vieja” (comparto al final del post un link donde describen muy bien como es la personalidad de este tipo de personas) pero de manera general te platico que es gente que tiene un elevado nivel de empatía, sensibilidad, un instinto muy desarrollado, un sentido más espiritual de la existencia y alto grado de madurez, entre muchas otras características… y creo que todo esto hizo que hiciéramos “CLICK” muy rápido…

En una de nuestras primeras pláticas me puse a llorar, diciéndole que no me gustaba estar viva, que casi todos los días tenía ese pensamiento en mi vida desde hacía ya muchos años. (Las primeras ocasiones que recuerdo haber deseado estar muerta fue a la edad de 10 años)

De hecho, aquí mismo hace algunos posts compartí contigo algo muy personal, sobre mi diario que escribía en el año 2000 en el post “Fotos & Recuerdos… (Día de nostalgia)” escrito el 25 de Enero, donde incluí fragmentos de dicho diario en donde hablo mucho de ese deseo de dejar de vivir.

Cuento lo anterior por que conforme he ido incrementando la comunicación con esta “alma vieja” al mismo tiempo que he continuado con mi curso de Meditación Holística y acudiendo a yoga terapéutico (Además de medicamento y terapia) me he estado dando cuenta de cómo muchas de las acciones que hacía y hago pueden afectar a los que me rodean. Me estoy dando cuenta de que el grado de consciencia de las cosas que hago es muy reducido, y como explican en la meditación, “la chispa de luz” permite que a través de la meditación nuestra energía se expanda llevando paz y amor a todo nuestro espacio. Haciendo analogía, conforme vamos incrementando nuestra chispa de luz es equivalente a estar en un cuarto obscuro y prender un encendedor (mechero, esquero, chisquero), comienza a iluminarse lo que se encuentra a nuestro alrededor, es decir, vamos haciendo consciente cada vez más parte de nosotros que se encontraba en el inconsciente, en la obscuridad.

Por lo que ahora mi prioridad se ha convertido en incrementar mi nivel de consciencia, ya que en la medida que logre esto no volveré a dañar a los que me rodean.

Dentro de los posts que leo en Instagram hubo uno que me llamó mucho la atención y tenía esta frase “El que ama no lastima”. Me pareció equivocado en una cosa, no se puede ser tajante y decir que “el que ama no lastima” ya que eso implicaría que todos los que tenemos algún problema fuerte de personalidad y lastimamos, no somos capaces de amar. La realidad es que cuando no estamos sanos, no hemos aprendido a aceptarnos y amarnos a nosotros mismos, y es complicado hacerlo con nuestros seres queridos; al menos no de forma constante y equilibrada (y no por ello dejamos de amar). Cuando llega a nosotros la obscuridad ya sea por nuestro trastorno alimenticio, ansiedades, obsesiones o cuando revivimos traumas del pasado donde vivimos situaciones de rechazo, abandono … envolvemos a todos los que más nos importan con parte de esta obscuridad, lastimándolos, muchas veces de tal forma que, si no logramos hacer consciencia a tiempo, fracturamos esa relación de manera permanente.

Esto último lo menciono por experiencia personal donde al menos 2 personas, 2 amigas que eran muy importantes en mi vida se terminaron alejando por una serie de actos impulsivos que fueron producto de mi miedo al rechazo y abandono y precisamente yo terminé causándome lo que más temía… quedarme sin ellas.

Espero que llegue el día en que pueda pedir perdón directamente a cada una de estas personas que he lastimado… una vez que yo haya logrado perdonarme y aceptarme… cuando haya logrado hacer crecer mi chispa de luz lo suficiente para no depender de nadie más que de mi misma para mantenerla brillando en toda su intensidad.

Te invito a buscar más información sobre el yoga terapéutico, la meditación holística, para el caso que vivas en Nuevo León, Mexico puedes contactarme para pasarte información y si estás fuera de Mexico, hay un plan de meditación de 21 días que comenzaré hoy 26 de abril y que a partir del 30 de abril puedo estarte enviando de forma diaria ejercicios de meditación y “tareas” para tratar de sanarnos de manera permanente … no solo con pastillas y terapia semanal… sino algo que nos conecte directamente a nuestro centro, a nuestra chispa de luz  de manera constante para desaparecer de nuestras vidas la obscuridad.

Últimamente he tenido muy presente la frase que me dijo hace tiempo una directora de una empresa “Todo se puede en esta vida, el chiste es encontrar el CÓMO, pero recuerda, TODO se puede” así que busquemos el CÓMO si podemos ser felices. 

Para sanar el primer paso es hacer consciencia que nosotros mismos somos responsables de nuestra salud… no nuestros padres, parejas, hijos, ni tampoco los terapeutas.

Abrazo fuerte y espero que este post haya servido de inspiración para hacerte consciente que el lograr estar bien, felices, es posible en la medida que te hagas responsable de ello, y si bien hay gente que aparece como “ángeles” en nuestra vida para impulsarnos (como ha sido en mi caso con esta alma vieja) no podemos depender de terceras personas para sanar, esto es algo completamente personal y que solo ocurrirá en la medida que tomemos las riendas de nuestra intención de curarnos.

Info: Si eres un alma vieja seguro te identificarás con estas características

https://www.lavidalucida.com/si-eres-un-alma-vieja-seguro-te-identificaras-con-esta-caracteristicas.html

4 ideas con respecto a “Alimentando mi chispa de luz”

  1. Que interesantes cosas leí aquí, nunca había venido. No tengo rollo con la comida y no tengo sobrepeso, me pareció muy interesante todo el análisis y tú historia porque se puede aplicar con otros “vicios” o “enfermedades” o sea, todo me
    checó, no soy para nada alma vieja. Pero todo lo adopto porque soy despistada, cero enfocada.. se me va el pedo y soy egoísta. En fin, no es de contarte mi historia. Pa’ acabar pronto muchas cosas me hacen match.
    Gracias por hacerlo. Saludos mi cuenta @lazapien

    1. Hola Karla, realmente el trastorno alimenticio surge por algo, no es la causa sino es el efecto… por ello mucha gente que haya sufrido o sufre de ansiedad, depresión, tenga rasgos obsesivos puede sentirse identificado, al menos en algunas situaciones.

      abrazo!

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