Avance en mi tratamiento después de casi 4 semanas…

Nuevo récord: casi 10 días sin atracones

¡Hola de nuevo! Estaba esperando que pasara una reunión que tuve anoche como “prueba de fuego” para poderles escribir con orgullo que ya llevo casi 10 días sin atracones, que si bien, suenas pocos (comparados a 2 semanas o incluso 4 meses que he logrado dejar de vomitar en el pasado) nunca lo había logrado llevando una dieta “normal”, es decir, comiendo como lo hace cualquier persona saludable sin ningún régimen alimenticio; comiendo equilibrado, pero a la vez tomando de vez en cuando cerveza, comiendo palomitas cuando voy al cine, comiendo algún postre, ya que éste es el verdadero reto, poder llevar una alimentación regular y aún así lograr evitar los atracones.

Debo confesarles que no todo ha sido tampoco felicidad; la semana anterior comencé con insomnio, debido a un nuevo medicamento que comencé a tomar (ya que el Vyvanse, lisdexanfetamina dimesilato, de 50 mg no lo he conseguido) que es el acxion de 30 mg (Fentermina), empecé a dormir solo unas 4 horas diarias aproximadamente y a partir del viernes comencé con un dolor de cabeza intenso que me duró hasta el lunes. A partir del martes ya pude dormir de nuevo, pero ahora el problema es que me siento sin energía, no quiero trabajar, no quiero estar en contacto con los clientes, solo pienso en mi cama y estar en completa obscuridad; incluso no había querido pensar en el blog, que es algo que me está sirviendo mucho como terapia, pero simplemente me he querido desconectar de todo. De cierta manera como si mi cerebro no pudiera trabajar con varias cosas a la vez en este momento, ya es muy desgastante el hecho de estar alerta todo el tiempo, cada comida, porque a diferencia de los alcohólicos anónimos, que mencionan 1 día a la vez, en nuestro caso es 1 comida a la vez y es ¡SUMAMENTE AGOTADOR!, parece como si no estuviera haciendo nada, pero estar en constante estado de alerta, recordando “OJO, ya comiste esto, CUIDADO, solo puedes comer 1 pieza más” me cansa, y mucho.

Tampoco quiero caer en el tipo de alimentación estilo anorexia de 3 uvas, porque eso no es el objetivo de mi tratamiento, yo me encuentro en mi peso, debo de comer saludable sin tener atracones, ese es mi objetivo, aprender a comer balanceado.

Anoche celebré con amigas el día del amor y la amistad, ellas saben de mi tratamiento, y cuando nos organizábamos para ver “el menú” de lo que llevaríamos de botana / cena, sí les pedí que me apoyaran para que tratáramos que fuera lo más “saludable” posible, porque generalmente en ese tipo de reuniones siempre terminaba teniendo atracones; con tanta comida al centro, es muy fácil ir comiendo sin que la gente vigile las porciones (eso, sumado a que como saben tengo una operación bariátrica y mis atracones realmente son con muy poco volumen de comida, es difícil para alguien distinguir si estoy o no teniendo un atracón)

Sorprendentemente todas se solidarizaron y se optó para que tanto nuestra botana como cena fueran verduras como jícama, zanahoria, pepino, piña, ensalada, reduciendo al máximo las opciones de comida “chatarra” … no soy muy expresiva, pero fue algo que en verdad me conmovió, (que mis amigas me apoyaran en evitarme tentaciones con la comida), esto ni mi familia lo pudo hacer, y de hecho, (el que hubiera comida chatarra en una reunión familiar) fue la causa de mi segundo atracón durante el tiempo que llevo en el tratamiento. Este grupo de amigas, que además no tenemos tanto tiempo de amistad mostraron más empatía con mi situación, que mis Padres y familia; esto es algo muy común en personas que sufrimos algún trastorno, actuar como que “todo está bien” “a mi hija(o) no le pasa nada” son nuestros propios padres, razón por la cual también pasamos años desarrollando el trastorno antes de ser debidamente atendido.

Además como ya lo he expuesto en otros post, el tema de los trastornos alimenticios es mucho más complejo de lo que se logra ver a simple vista, hablando específicamente de la bulimia, en casi el 95% de los casos existe otro desorden que realmente viene siendo la causa, siendo la bulimia un efecto lateral, una consecuencia más de ese otro trastorno aún mayor que está sufriendo la persona; el reto está en llevar a la persona a terapia, que sea diagnosticada correctamente para evitar que le pase lo que a mí, o lo que a mucha gente que me ha escrito con bulimia, que tienen cerca de 20 años o más luchando con la misma enfermedad.

Les mando un abrazo afectuoso y espero seguir reportándoles buenas noticias respecto a mi progreso en el tratamiento.