Despertar de la consciencia

En Memoria del “Güero”

¡Hola! Ya tenía más de 20 días sin escribir… han sido días complicados, de adaptación a la nueva rutina, nuevos horarios, responsabilidades, dinámica… ya oficialmente soy una mujer divorciada, el día de ayer quedó el trámite concluido.
Por la parte de mis hijos, el mayor ha estado teniendo algunos problemas, ha estado muy sensible, ansioso, ayer saliendo del juzgado de lo familiar tuvimos (el papá de mis hijos y yo) junta en el colegio con la psicóloga y maestra para platicar sobre mi niño, como podemos ayudarlo en esta etapa de duelo que está viviendo con la separación.
Pude retomar mis clases de meditación, estaba en límites de faltas, pero aun así logré terminar este martes pasado y pasar al siguiente módulo y esto sin duda ha sido de las mejores decisiones que he tomado, siento firmemente que una de las razones por las que hoy puedo sentirme que he abierto mis ojos, que el día de hoy siento que me veo yo y al mundo de otra manera ha sido también con ayuda de mis clases de meditación.
Del 13 al 17 de septiembre vino de visita Charito y fueron días muy intensos de PLÁTICA, hablamos por horas y horas, nunca había logrado abrirme tanto, porque, aunque tu leas mi blog y sientas que soy muy abierta, en ocasiones mi única manera de comunicarme con ella era a través del blog… había algunas cosas que ella lo descubría al igual que tú… leyéndolo por este medio.
Sin embargo, este fin de semana dejé que las palabras fluyeran, hablé, hablé, hablé… Charito venía un tanto cerrada (después de 6 meses de hablar sin tener la misma respuesta de regreso está ya agotada). Lo mejor de todo es que decidimos hacer un reset de nuestra relación, y creo que a la par de este reset en nuestra relación se dio también formalizado mi divorcio, la conclusión de mi primer módulo de meditación… y junto con todo esto recibí una noticia el martes 17 de septiembre en la noche que terminó por despertarme.
El martes me enteré de que el “Güero” … hijo de un vecino de mis papás, con el cual crecí y jugué durante muchos años en mi infancia había fallecido… simplemente quedé congelada con la noticia.
Güero era solo 1 año y medio mayor que yo, tenía un niño de 11 años, divorciado, sumamente emprendedor, y compartíamos muchas cosas en común… lo más fuerte y por lo que me conmovió tanto su muerte, ambos sufríamos de obesidad infantil; parecía literal una competencia de ver quien estaba más gordito… en ocasiones me ganaba él y en ocasiones yo.
Cuando Güero estaba en sus 20´s llegó a bajar mucho de peso, no sé si se llegó a operar de la banda gástrica, fue con dieta o que sería, pero llegó a estar muy delgado, después se casó y tuvo un hijo… pero no estuvo mucho tiempo delgado, regresó a estar incluso más gordito de lo que estaba antes de operarse, se divorció (yo ya le había perdido la pista para ese entonces por lo cual desconozco el orden en que hayan sucedido las cosas).
Cuando llegaba a escuchar que Güero estaba en el hospital o estaba enfermo, sabía que tenía que ver con complicaciones con su obesidad; pero para mí pensar en güero era acordarme de mi obesidad, de mi niñez y con ello todo lo que me afectó, rechazos, etc. por lo que trataba de no preocuparme mucho cuando escuchaba que hablaban de él… recuerdo mucho en una ocasión a su papá hablando de el güero que estaba malo en el hospital, fue durante un partido del Superbowl (su papá por lo regular va a casa de mis papás a ver el juego… esa tradición tiene más de 25 años).
Pero este martes todo fue diferente, cuando escuché que el Güero había fallecido lo primero que hice fue buscarlo en Facebook… encontré que tenía varios post y videos narrando sus últimos días que estuvo despierto en el hospital, siempre de buen humor, bromeando… no podía dejar de llorar.
No puedo dejar de pensar ¿Y si yo hubiera hablado con el Güero? ¿si lo hubiera hecho reaccionar? ¿y si hubiera habido alguna forma que, al yo contarle de mi enfermedad, que él no estaba solo se sintiera acompañado y hubiera encontrado la fortaleza a tiempo para salir adelante?
Cuando la gente ve personas con sobrepeso/obesidad solo piensan en gente con falta de fuerza de voluntad, yo el martes que supe la noticia del güero me vi reflejada, pude haber sido yo si no me hubiera puesto un alto a mi trastorno de conducta alimentaria a tiempo… aún no estoy curada, aún estoy en proceso, pero la noticia del güero me sacudió terriblemente. Nunca había vivido de forma tan cercana la muerte de una persona por consecuencia de un trastorno de conducta alimentaria.
Hoy fui junto con mi hermana a dar el pésame y estuvimos platicando con su hermano mayor… si le platiqué con mucho pesar mi sentir y él me dijo que Güero había reaccionado, que no me sintiera culpable, que güero por mucho tiempo estuvo muy enojado, culpaba a Dios, pero que logró al final a hacer las paces, logró aceptarse, quererse, pero sencillamente el tiempo ya no le alcanzó… el daño que ya la obesidad había causado en sus órganos era demasiado.
Güero, estoy segura de que estás en el cielo, perdóname por no haberte podido dar un abrazo en vida y poderte decir que no estabas solo, que te quiero mucho, que estaré rezando por el bienestar de tu hijo, la salud de tus papás para que le duren muchísimos años a tu niño hermoso. Rezaré por tu hermano, que como tú lo describías es un ángel con patas, que Diosito lo provea siempre de lo suficiente para que pueda ver por tu bebé.
Sé que debe de faltarme mucho camino por recorrer, mucho por sanar, pero también me siento diferente, hoy veo y siento las cosas muy distintas.
Respecto al despertar de la consciencia, aunque de esto he aprendido en meditación para explicarte más a detalle busqué un poco en internet y esto fue lo que encontré:
“Despertar es volver a tu esencia y descubrir quién eres realmente, más allá de todas esas etiquetas con las que te has ido identificando.
Despertar es dejar de verte a ti mismo como una víctima para convertirte en dueño y creador de tu vida. Ahí reside tu poder, tu responsabilidad y tu libertad.
Despertar es ser auténtico, ser quién realmente eres y dejar de interpretar un papel influenciado por lo que te ha inculcado la sociedad, tu ámbito familiar o tus creencias limitantes.
Despertar es dejar de actuar movido por el miedo y la necesidad de seguridad de la mente para empezar a actuar a través del amor y la necesidad de progreso del alma.
Despertar es reconocer la ignorancia de tu mente y darte cuenta de que lo que “piensas” es tan solo un punto de vista no es la verdad. De esa manera dejas de identificarte con tus pensamientos y de defenderlos con uñas y dientes.”
Se que el lamentarme y decir “si hubiera” es solo flagelarme… pero aun así no dejo de pensar “si hubiera despertado antes… y si hubiera visto a Güero y hubiera hablado con él pude haber sido la diferencia en que hoy sus padres lo estén llorando”.
Güero hoy no solo quiero dedicarte este post sino quiero dedicarte mi recuperación, me has dado un motivo más para continuar en la lucha hacia mi remisión total de la bulimia.
QEPD

1 idea con respecto a “Despertar de la consciencia”

  1. Difícil es aceptarlo primero y después la falta de voluntad es tan difícil tener disciplina con uno mismo siempre dejamos todo para mañana y por tanto yo no tengo espejo para no verme aceptarme y valorar la falta que me hace. Un buen hábito alimenticio este post me ha hecho pensar que tengo hijos y no los quiero dejar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *